SIGLO XVI

marcoscriado
1500

  • El 19 de octubre, desde Granada, los Reyes mediante una cédula entregaron a Pedro de Mendoza (antes conocido como Hamete Sillero), vecino de la ciudad de Guadix, dos hornos en La Peza, donación que tiene su base en los distintos servicios prestados a la corona y en especial en premio por haberse convertido. Estos hornos pertenecían a las mezquitas y centros religiosos.

1501

  • El 2 de marzo Pedro de Mendoza toma posesión de los dos hornos, y ese mismo día los vende a Bartolomé de Mérida, vecino de Guadix. El precio fue de 25.000 maravedís.

1505

  • En Mayo, por bula que expidió en Segovia fray Diego de Deza, arzobispo de Sevilla, se produce la erección parroquial de la villa con dos beneficiados y una sacristía para el servicio de sus iglesias, la de Santa María y su aneja Santa Catalina de Alejandría en Espique.

1506

  • En el reinado de Felipe I El Hermoso, don Iñigo López de Mendoza, tercer Marqués de Mondéjar y capitán General de Granada, "compró" la tenencia de La Peza al comendador Pérez de Barradas y el soberano acepta que la fortaleza pase a su hijo Luis. Vuelto don Fernando a Castilla, Iñigo de Mendoza confía en que éste respete dicha tenencia, la única que permanece de las dadas por su yerno. Pero no las tiene todas consigo al no existir testimonio escrito de la citada transacción porque, en su día, se negó a efectuarla al pensar "que no sería onesto que tal asiento pasase por escriptura". Tendilla pagará 200.000 maravedís por la citada tenencia, cantidad que le presta u banquero genovés. Ya en 1509 teme que la falta de testimonio escrito se interprete como que Barradas renunció en su día a la tenencia, quedando esta a libre disposición de la Corona.
  • El 21 de agosto Diego Gálvez, en su nombre y en el de sus herederos, vende a Juan de Moreda el derecho y acción que le pertenecía sobre la cebada, maravedíes y otras cosas del baño de La Peza por 11.000 maravedís.

1510

  • El 29 de noviembre; tras la venta de los hornos a Bartolomé de Mérida, la Iglesia los reclama como suyos junto a todos los bienes que habían pertenecido a las antiguas mezquitas. Así que dicho día, Bartolomé de Mérida, ahora alcalde de LA Peza, presentó ante el teniente de la justicia de la ciudad de Guadix una carta del rey, fechada en Madrid a 4 de noviembre de 1510, en la que "el rey ordenaba al corregidor de Guadix o su lugar teniente que por parte de Pedro de Mendoza, cristiano convertido, le pedía que como al tiempo que se convirtió se le hizo merced de dos hornos de pan en La Peza que había vendido como cosa suya que eran. Poco después la iglesia de la villa le puso impedimento en la venta de los hornos diciendo que les pertenecían." Pedro de Mendoza expone que recibirá agravio si los hornos pasan a la iglesia ya que deberá devolver el dinero más las costas y daños ocasionados a Bartolomé de Mérida. El monarca escribe a las justicias para que ampare y defienda a Pedro Hurtado de Mendoza en la posesión de los hornos dados en merced.
  • El teniente gestionó las diligencia oportunas y el 1 de diciembre, el alguacil menor de Guadix da posesión de los hornos a Bartolomé de Mérida.

1513

  • Se comienza una obra que derribó la mezquita, consagrada desde la reconquista como templo cristiano, afectando al baño árabe, el cementerio o ravela, la casa del alfaquí y el alminar.
  • El capitán General del reino el Conde de Tendilla escribe a los concejos de Quejar, Quéntar y La Peza para que refuercen la vigilancia del camino de Guadix a Granada, ya que eran frecuentes los asaltos de los moros a los viajeros. Para ello se ordena aumentar el número de guardias, talar los montes para evitar el escondite a los asaltantes y la construcción de una nueva torre de vigilancia. En La Peza deberán formar cuadrillas de veinte hombres con sus hachas y hocinos junto con el alcalde de La Peza, Bartolomé de Mérida.

1514

  • El Concejo de La Peza pleitea contra Juan de Moreda, a propósito del derecho que decía tener sobre los vecinos de la villa a quienes pretendía cobrar en pan y dineros cierta cantidad anual por el baño de La Peza, que tenía en posesión, y esto aunque los vecinos protestasen diciendo que no querían bañarse. Debido a las obras de la iglesia, el acceso al baño estaba cortado y tampoco recibía agua. Juan de Moreda exigió al corregidor de Guadix que expidiera un documento por el cual él podría disponer de bienes y prendas de los moriscos si estos se negaban a pagar. A pesar de todo aquello los vecinos presentaron una petición a la Chancillería de Granada, querían que se les devolvieran algunas prendas que se le habían tomado a algunos de los vecinos por negarse a pagar. Se escribió a la reina para que en adelante no se le obligara a bañarse sino que utilizaran el baño aquellos que quisieran. Los moriscos, al ser cristianos nuevos, no necesitaba e baño para cumplir con las obligaciones religiosas. Al final el inmueble quedó abandonado.

1515

  • El 14 de agosto, el rey Fernando El Católico encarga en secreto al alcaide de La Peza, Francisco Pérez de Barradas, la misión de impedir la probable huida del Gran Capitán a Italia, vigilando la costa andaluza y el paso hacia esta. De esto podemos deducir que el Conde de Tendilla no pudo demostrar que había comprado la tenencia del castillo.

1522

  • Nace el 25 de abril fray Marcos Criado, natural de Andujar.

1524

  • 6 de septiembre, una sentencia en la Real Chancillería de Granada, determina que ningún vecino de La Peza pague cebada ni dineros alguno por bañarse en el baño, más que lo acordado con el bañero.

1527

  • El 9 de julio el Obispo D. Gaspar de Ávalos y el Dean y Cabildo de Guadix, ponen demanda contra los dueños de los hornos, la esposa e hijo de Bartolomé de Mérida, porque dice que pertenecen a la iglesia al igual que todos los bienes con los que contaban las antiguas mezquitas. Al no responder a la demanda llevaron el caso a la Chancillería de Granada. Como ni María Ortiz ni su hijo se presentaron en el plazo establecido, ni mandaron a un procurador, el obispo pidió que fuese acusada su rebeldía y se les hiciera entrega de los hornos con sentencia condenatoria.

1528

  • 3 de marzo, la sentencia del pleito interpuesto por el Obispo D. Gaspar de Ávalos y el Dean y Cabildo de Guadix a María Ortiz de Matute y su hijo Alonso de Mérida, vecinos de La Peza, fue favorable a la Iglesia, condenado a estos vecinos a devolver los hornos a la iglesia en un plazo de nueve días. Se les pide además las rentas y los frutos que pudieron producir aquellos bienes hábices, al menos desde que comenzó el pleito.
  • En agosto de este año, Antón Pérez, procurador de María Ortiz y su hijo, protestan la demanda y la sentencia aludiendo que "los hornos fueron dados a Pedro Hurtado de Mendoza por los Reyes Católicos, que cuando posteriormente la iglesia los reclamó, el Rey de nuevo los otorgó Pedro De Mendoza". Los reyes disfrutaron de los bienes habices de los mudéjares durante diez años hasta que el arzobispo de Granada los pidió que los cedieran a la iglesia, pero la propiedad de los hornos fue otorgada con anterioridad a esta petición al vecino ya nombrado. Con estas y otras razones pidieron que no se hiciera válida la sentencia. El pleito se dio por zanjado el 6 de octubre, y María Ortiz de Matute y Alonso de Mérida tuvieron que restituir los hornos a la iglesia de La Peza.

1551

  • El obispo D. Martín de Ayala visitó la parroquia y ordenó poner en la entrada de la villa una cruz de humilladero en mármol blanco. La Cruz Blanca.

1554

  • En el Sínodo de Guadix, se trató sobre los límites parroquiales de La Peza. Se determinó que fuesen los beneficiados de la iglesia de La Peza, los encargados de decir misa en el cortijo de Diezma y sus comarcanos. En esta ocasión ya no se hace mención a la iglesia de Santa Catalina, entendiendo que estaba ya abandonada. Por el contrario, si se menciona a la vecindad de la Venta de la Gitana y Venta Quemada.

1561

  • En noviembre, el Obispo D. Melchor de Vozmediano visita La Peza, en esta ocasión es acompañado del beneficiado de la Iglesia de Santiago de Guadix, que se encarga de traducir el sermón en arábigo, para los cristianos nuevos.

Los vecinos de la villa continúan usando el árabe hasta la expulsión de los moriscos.

1567

  • En octubre, el obispo D. Melchor de Vozmediano visita por segunda vez la parroquia, pero en esta ocasión la actitud es bien distinta, ya que se dirige a los cristinos nuevos recordándoles las pragmáticas de su Majestad, sobre el abandono de las costumbres arábigas en el uso del baño, el vestido y la lengua. Aprovecha la ocasión para consagrar unos terrenos destinado a la construcción de una iglesia nueva y en los que ya se estaban empezando a trabajar. Por la tanto la construcción de la nueva iglesia estaba planteada antes de que los moriscos incendiaran la vieja en su rebelión.
  • También en este año, los cristianos nuevos del pueblo, pagaron indebidamente a un cobrador que no estaba autorizado para el caso, el diezmo que correspondía al Dean y Cabildo de la Catedral. Su error no les disculpó de pagar dos veces dicho diezmo.

1569

  • En febrero el Capitán Bernardino de Villalta, vecino de Guadix, con una compañía de infantería, pidió licencia y gente al conde de Tendilla para ir a la fortaleza de La Peza con la intención de prender Aben Humeya, diciéndole que unas espías le habían prometido dárselo en las manos. El Conde de Tendilla le concedió para ello tres compañías de infantería. Sin embargo, Bernardino de Villalta lo que hizo fue entrar en Laroles por el puerto de La Ragua haciendo promesas de paz, aunque por el contrario, saqueó y capturó a las indefensas mujeres moriscas que después vendió como esclavas en el mercado de Guadix. Esta acción hizo que los moriscos de la zona que aún no se habían rebelado se unieran con mayor fuerza a Aben Humeya. El capitán fue castigado por ello por el Conde de Tendilla.
  • El 23 de junio Aben Humeya entra a La Peza por el puerto de Espique, acompañado de cinco mil hombres. Persuadió a los vecinos para que se alzasen, unos voluntariamente, otros a la fuerza, porque no quería rebelarse. "Siempre fue La Peza comunidad de diferente sentir, nunca se ajustan todos al voto de uno por justo que sea." (Hurtado de Mendoza)
  • A su entrada en la villa, los moriscos incendiaron la iglesia, quedando reducida a escombros, aunque la torre se salvó quedando hasta nuestros días, La Carraca. También apuñalaron al beneficiado de la parroquia, Pedro de Palencia en la puerta de esta, que salió a defender a Marcos Criado.
  • Estos días tuvo lugar la captura de los hijos de D. Cristóbal de Arce, alcaide de la fortaleza, y que se encontraban fuera de ella en el momento de la entrada de Aben Humeya. Así lo cuenta Francisco Bermúdez de Pedraza:
  • "El alcaide Cristóbal de Arce, que se encontraba en este tiempo dentro de la fortaleza, no quiso desampararla y se hizo fuerte en ella, y los oros tampoco se quisieron detener a combatirla, pero llevaron dos prendas del corazón, dos hijos suyos y de doña Isabel Muñoz, su mujer, Cristóbal y Andrés de Arce. Habían bajado estos niños de la fortaleza al lugar quedando Aben Humeya entró en él asediándolos, y los maniataron los Moros con deseo de que el padre entregase la fortaleza por la libertad de los hijos, y aunque el alcaide no dio su puñal para matarlos como Don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, pero dejó llevar los corderos, parte de su corazón por no entregar la fortaleza, y lleváronlos a Oxixar el Jueves Santo de este año donde el moro les persuadió para que renegasen de la Fé de Cristo nuestro Señor con ofertas de vida, hacienda y estado, pero los muchachos como cristianos viejos y nobles resistieron a las promesas y amenazas y ofrecieron sus vidas voluntariamente al martirio, efectos de buena sangre, y aquella noche condenó el rey al inocente Cristóbal, era el mayor de los dos hermanos aunque no tenía más de trece años, pero su muerte fue maravillosa por las circunstancias de ella: el nombre de Cristóbal, el día en que se ejecutó, Viernes Santo la muerte de Cruz, con que me persuado que tuvo el rey moro algún ludio por al feffor* El Viernes Santo por la mañana fue Cristóbal crucificado y su hermano Andrés atado a los pies de la cruz para que renegase atemorizado con la horrible muerte de sus hermano y guardole nuestro señor para testigo y cronista de ella, dos días estuvo vivo en la Cruz el ilustre mártir, y ambos hecho un apóstol y predicador de la fé de Cristo a su hermano. Le persuadió para que mirase por su alma y no se dejase vencer de halagos ni amenazas de los moros, que estuviese como buen soldado de Cristo, fuerte en la fé católica, y no renegase de ella: y ponderaba mucho Andrés que siendo su hermano tartamudo le hablaba muy claro. Era Andrés de nueve años, y con valor de noventa le prometió morir por Cristo: y muy condolido de ver derramar sangre de su hermano, le preguntaba si le dolía mucho las heridas de pies y manos, y Cristóbal le respondió que no le dolían, antes le parecía que estaba como e una cama de flores olorosas; o celestial auxilio de los mártires! Para mayor gloria del martirio, estando los dos hermanos diverridos en estos coloquios, al segundo día pasó por Oxixar una tropa de moros, y viendo en la Cruz a Cristóbal, le dijo uno: todavía vive este perro? Y le dio una herida en el costado, con lo que Cristóbal, alabando a sus creados puso el alma en sus manos. Los moros llevaron consigo a su hermano Andrés y después de reducidos al servicio del Rey nuestro seño, le restituyeron a sus padres para historiador del gloriosos martirio de su hermano."
  • En la obra de D. Diego Escolano de Ledesma, arzobispo de Granada, menciona que los sarracenos sitiaron la fortaleza en la que se habían refugiado todos los vecinos que habían escapado. Cristóbal de Arce escribió a Granada y a Guadix pero no recibió ayuda, y después de llevar varios días sin agua, Andrés y Cristóbal "como los más alentados soldados", y por que su posición alentaría a sus vecinos, decidieron salir del castillo con algunos hombres para conseguir llevar agua. Cuándo estaban apunto de regresar, los moros les asaltaron y apresaron a Andrés, Cristóbal regresó al castillo llevando el agua, pero más tarde corrió la misma suerte. Añade Escolano de Ledesma, que Cristóbal no murió por la herida en el costado, y que por ello le arrojaron a un zarzal para alargar su tormento.
  • Justino Antolinez de Burgos, en su "Historia Eclesiástica de Granada", escribió esta historia cuando aún estaba viva una hermana de Cristóbal y Andrés, María de Arce. En esta dice que cuándo Cristóbal volvió al castillo con el agua, los moros enfurecieron y apretaron el cerco al castillo, llegando a destruir parte de la torre. Los cristianos que quedaron dentro, asediados y presionados por la sed y los pactos que ofrecían los sarracenos, acabaron por entregarse, entre ellos Cristóbal. Como tanto Guadix, cómo Granada están cerca al pueblo, los moros arrasaron con las pertenencias que encontraron en las casas y en el castillo y se retiraron a La Alpujarra.
  • El 24 de septiembre, el Beato Marcos Criado padeció martirio. Durante tres meses, fray Marcos Criado continuó pastoreando a los cristianos que quedaban en la villa, hasta que en septiembre los moriscos le capturaron. Los moriscos le echaron manos arrojándole en la plaza pública a merced de mujeres y niños que le maltrataron. Después, en un lugar próximo a la población que se conoce todavía como fuente de Belchite, le ataron a una encina por debajo de los brazos y por la cintura de manera que no tocase con los pies el suelo. Sin hueso sano por las pedradas, desangrado, esperaban que muriese de sed y de hambre. Así lo cuenta Francisco A. Hitos en "Mártires de la Alpujarra en la rebelión de los moriscos": "padeció martirio por aquellos enemigos acérrimos del nombre cristiano, de mandato de su jefe Abencota, fue cogido el Siervo de Dios, e incitado vanamente a que abandonase la fe verdadera, después de otros tormentos, sufrió el martirio a pedradas, atado a una encina, junto al pueblo de la Peza. Durante los tres días que permaneció allí colgado, rogó a Dios por sus perseguidores, y predicó la fé católica; hasta que le abrieron el corazón, que inmediatamente comenzó a brillar con esplendor admirable, teniendo esculpido el santísimo Nombre de Jesús, que también se dice haberse ostentado en las bellotas de la misma encina".
  • Después de la guerra y volvieron a la villa los "moriscos de paz". Fueron los moriscos convertidos sinceramente a la fe cristiana, después de presenciar la milagrosa muerte de fray Marcos Criado, los que iniciaron el culto al mártir.

1571

  • "En nombre de su Real Majestad, se toma posesión de real y corporal de hornos y molinos, hazas y viñas, arboledas y huertas, hazas de tierra de riego y de secano y de los prados y pastos, valdíos y de todas las otras tierras y heredades, que tenían poseían los moriscos vecinos que fueran de esta villa y de todos los bienes tierras de esta villa sus términos, desde la piedra del río hasta la hoja del monte."
  • El 19 de octubre, al realizarse el Apeo de la villa, los seices dicen cómo está la ciudad y su territorio: "está sentado en una ladera al pie de una sierra redonda, y encima desta sierra está una fortaleça cerrada con sus torres y tiene aposentos habitables y plaça y torre almenado con su reducto puesto sobre una peña, y tiene un aljibe dentro de agua lluvia que dicen caber quatro myll cántaros, y tiene dos caballeriças y una mazmorra por almacén, el cual está poblado por su alcaide y gente de su casa, y an estado en el diez y seys soldados". La iglesia está quemada. La ermita de San Sebastián estaba fuera del lugar. Otra ermita estaba empezada a construir. Había otra iglesia dedicada a Santa Catalina. Tiene 250 vecinos, de ellos 200 eran moriscos. De las 200 casas unas 90 se podían habitar y eran de los moriscos. Había 5 casas y mesones, 2 hornos de la iglesia, 3 molinos de pan. La Iglesia tenía 10 días al mes en ellos. El Cortijo de Diezma tenía 9 casas de moriscos. Otras poblaciones son Sillar, Darro y Lopera, que son cortijos de Doña Elvira Arnula y los de Sillar, Rías y Tubelir. En las parte de la Sierra otros cortijos de cristianos viejos que son Tablillas, el Freile, Linarillos, Montefría, el Robledal, el Ruhamin, el Duaya. Todos estos cortijos están dentro del término de La Peza. Además la población de Bredina. La Peza contaba con 2500 fanegas de secano pertenecientes a los moriscos y 130 onzas de morales y árboles también de moriscos. La acequia de Alpalacite regaba 100 fanegas, 90 de ellas de moriscos. Acequia de Alanobra o Alcanbra: 15 fanegas de moriscos y 2 de cristianos viejos. Acequia de Conayque o Comitar: 100 fanegas, de ellas 93 de moriscos. Acequia de Marjen, Majan o Mujan: 120 fanegas, de ellas 110 de moriscos. Acequia de Jagulos o Jugulos: 20 fanegas de moriscos. Fuente blanca: 50 fanegs. Acequia de Jarila o Haryla: 20 fanegas. Acequia del lugar: 20 fanegas. Acequia de Espique: 26 fanegas, desviadas del pueblo. Acequia de Colan, no lo sabemos. Acequia de Xibaravra: 10 fanegas. Además 20 fanegas de viñas.
  • Se empieza a construir la nueva iglesia: " que están empezados a hacer los cimientos hasta la farda de la tierra"

1573

  • Visita de la Inquisición- En la relación de visita que hizo el doctor Diego Mesia de Lazarte Inquisidor Apostólico de la ciudad y Reino de Granada, aparecen las visitas realizadas a La Peza, y detalladas de la siguiente manera:
  • Diego de Balbuena, vecino de Lapeça. Está testificado por un testigo de que aviéndole dicho que paresciese porque el juez eclesiástico le avia citado dixo "ame de llevar la capa la justicia eclesiástica" y respondiéndole que si no tenia otra cosa, replico el y dixo si la iglesia pretendiere que me lleven a mi la capa, volverle he las espaldas. Alegó contestes y no se examinaron hasta consultarlo al tribunal.
  • Isabel, esclava de Luis Alférez, de Lapeça. Está testificada por un testigo de ceremonias de moros.
  • Miguel, esclavo de Luis Alférez, de Lapeça. Está testificado por un testigo de ceremonias de moros.
  • Melchior de Sanct Martín, beneficiado de Lapeça. Está testificado por un testigo que dos noches areó estando jugando se avía encomendado a los diablos mechas vezes y que la segunda noche avía dixo de por vida de Dios, y que a la mañana, cada uno de los dichos días, avía ydo a decir misa sin confesarse.
  • María, muger de Ayllón y tres hijas suyas, vecinas de Lapeça. Están denunciadas por un testigo de ceremonias de moros.
  • Miguel Abuxey y Alonso y Francisco, sus hermanos, vecinos de Lapeça. Están testificado por un testigo de ceremonias de moros.

1580

  • El 30 de abril Felipe II vendió y dio ceso perpetuo de 1500 ducados anuales a los 130 vecinos y nuevos pobladores de La Peza, toda la hacienda que en dicha villa y su término fue de moriscos alzados y llevados.
  • Aproximadamente, por este año comienzan a celebrarse las fiestas patronales con toros.

1592

  • Visita de la Inquisición, Dr. Mesia de Lazarte. En esta ocasión las acusaciones fuero para:
  • "Alonso López y su muger, moriscos, habitantes de Lapeça, jurisdicción de la ciudad de Guadix. Fueron testificados por un testigo muger, que estando haziendo, un viernes, unas gachas, una muchacha de siete u ocho años, hijos de los susodichos, entró en su casa y le preguntó con que havía de comer aquellas gachas, y diciéndole que con leche, dixo la dicha muchacha, que en su casa no las comían sino con sevo y que aquel día, que era viernes, las havían comido con sevo porque teía su madre una torta de sevo y cada vez que hazían gachas cortava un pedaço de la tora y a echava encima de las gachas para comellas.
  • Francisco Maldonado, beneficiado de Lapeça. Fue testificado por un testigo muger, que avrá tres años que estando en Diezma, fue a confesar con él y estando hincado de rodillas a sus pies, le dixo el dicho beneficiado que se detuviese y no santiguase y así lo hizo, y el clérigo le dixo palabras amorosa, y respondiéndole ella que no tratase dello que si quería confesarla que la confesase, porque se yría a otra parte, y el clérigo la confesó y la absolvió.